Tantos días de pendoneo por esos mundos es lo que tiene, por eso
anoche antes de irme a la cama estuve respondiendo los comentarios de las
ultimas entradas y volver a la madrugada tiene su aquel. Según iba contestando
al personal me daba cuenta de que a esas horas es “"Erik"” el que escribe más que
"Tony". Y no es porque sean dos. Ni uno más nocturno que otro es simplemente
"t&e"”, pero la hora a partir de esa “hora de las brujas” termina por
condicionar el texto. Es igual que cuando escribo una entrada con luz solar o
de madrugada. No salen igual ni por asomo.
Los lectores más
recientes quizás a veces se líen un poco o piensen incluso -este está como una
regadera y tiene dos personalidades- (por decirlo suave) pero que va los locos
están ahí fuera y además suelen ser de color anaranjado. Así es que me voy a
explicar un poco para los más modernos.
El Nick "Erik"
viene precisamente de aquel folletón de Gastón Leroux; "El Fantasma de la ópera".
Que andaba loco por su "Christine" y que tampoco pudo ser como me ocurrió al
final a mi mismo con la mía:
A los diecisiete
este que escribe, se enamoró como una bestia de una chica que era simplemente
el cielo en la tierra. No medía mucho, pero era preciosa de estar mirándola
constantemente y no cansarse nunca. Era terriblemente inteligente, y lo más era
que nuestros gustos coincidían en un porcentaje muy, muy alto. Se podía estar
en la gloria con ella en una sala de conciertos, en un concierto de música
pop-rock o mismamente en una representación de “Espartaco”, o “I Puritani”. Es
igual... Leer juntos un libro, más de uno, y estar cada momento libre juntos. Así
leímos por ejemplo "El fantasma de la ópera".
Que por cierto nos pareció muy romántico por aquello de la historia del
pobre Erik. O ella mirar mientras yo dibujaba algún comic o pintaba.
Pero nada
es eterno y un día todo se fue al traste. Nos separamos con una duda terrible
de que aquello no se había muerto del todo, pero tampoco podía seguir. Bueno…
lagrimillas a parte el mundo no termina y viene alguien al rescate. Pero eso es
ya otro cuento.
Volviendo al tema. Algunos
años después ya con otra chica y dos niñas preciosas, cada tarde llevaba a la más
grande al conservatorio. Era la época dorada de los blogs recién llegada. Y ahí
es donde mi amiga ‘M’ directora por entonces del conservatorio como quiera que sabía
de mi afición por los ordenatas y que tenía amigos en la red me comentó sobre
el Blog de un compañero suyo, músico, también del centro y que tenía una de estas bitácoras
y por curiosidad intentando mirar de que iba, la dirección o el título que me dio
en vez de llevarme a ese blog me llevo al de la que luego fue una buena ciber-amiga
en Chile. Como quiera que me gusto lo que leí ahí decidí abrir el mío. Y hasta
hoy.
Unos días antes de
esto, trasteando en un altillo apareció uno de aquellos tubos que se usaban
para las pastillas efervescentes y que tenían un tapón con unas sales
deshidratantes para conservarlas y dentro un negativo en blanco y negro de 120 mm. enrollado y no en muy buenas condiciones, de
mi antigua cámara de fotos. El único negativo que se salvo de la quema que hice
de todas fotos y negativos que le había hecho a mi ex durante los años que
pasamos juntos al separarnos. No se me ocurrió una peor idea que pasarlo por el ordenador y
positivar aquellas fotos. Sí una locura. Porque aquella musa perdida, volvió a
la vida. A la mía claro, porque ella sigue viviendo la suya a ciertas distancias.
Y "Christine" volvió al cabo de todos esos años perdidos. Se puso en marcha el
blog de "Erik" que por el horario de mis paseos por entonces no dejo de ser
nocturno.
Lo demás esta en esta y
otras entradas en los diferentes blogs que mantengo vivos, esporádicamente.
