Andaba pensando en esa frase que
dice tanto la gente; “que el tiempo termina por borrarlo todo”. Y suele ser muy
cierto. Salvo en alguna que otra ocasión. Pero
esas son otras ocasiones que no vienen a cuento, aunque cíclicamente se empeñan
machaconamente en reaparecer.
Bien
a lo que iba… Mañana volveré
a pasar por el lugar. Paso mucho. Solo hace uno días que volví a cenar con unos
amigos a un local que esta justo a unos pocos metros de él.
No
deja de ser extraño, pero muy cerca, unos metros también, hace ya muchos años
tuve una experiencia ahí que es la más extraña, valga la re abundancia, que he
experimentado en mi vida.
Me habían trasladado a una ciudad que está más o menos a poco más de tres cuartos de hora de aquí. Tenía carnet de conducir, me lo saque a los dieciocho creo y no había vuelto a conducir hasta ese momento y ya contaba con veintisiete al menos de edad. Naturalmente me compre un Ford Fiesta (ella tenía uno igual aunque de otro color cuando aun estábamos juntos) y precisamente ese día terminaba el rodaje y me dije justo cuando bajaba de un pequeño puerto que hay en esa carretera al ver que no había tráfico a la vista; -Voy a ver lo que es capaz este de correr- Aprete el acelerador y baje aquella larga cuesta. Había abajo del todo un cruce y en ese preciso instante un capitoné de muebles al ver lo lejos que venía yo no hizo el stop y se incorporó a la carretera general, ni que decir tiene que como quiera que venía bajando me di cuenta de que no había remedio lo iba a alcanzar antes de llegar al puente sobre el río. Frené o al menos intenté frenar todo lo posible el coche porque por el carril contario salía del puente otro coche y el camión estaba justo delante mío. En un primer momento los nervios se apoderaron de mí, pero cuando ya vi que no era posible parar y pensé que inexorablemente iban a sacar de mi lo que quedase de dentro del capitoné sentí la tranquilidad más pasmosa que he experimentado jamás, simplemente leí todo lo que de publicidad de muebles llevaba escrito el camión y a una velocidad igualmente pasmosa, por mi cabeza paso todo lo que llevaba de vida en este mundo hasta el momento. Y fue entonces ya qué, la calma, la tranquilidad más pasmosa que jamás, Yo, un tipo de lo más nervioso, he podido nunca antes ni tampoco después experimentar.
Anoche
a estas horas, que es cuando me pongo a escuchar mis músicas y a buscar en la
red grupos nuevos o interpretaciones, covers, de alguna canción o grupo me di
de bruces con un video en que explicaban como se escribió por John y Paul; “A
day in the life” y mecánicamente pensé; -tengo que enviarle un mail, le va
a gustar un montón- Me pasa una y otra vez desde el día de su accidente.
Y es, que desde que se perdí a mi
musa que era mi cómplice primera y única de músicas, él fue la sustitución para
no escucharlas en soledad. Luego me encabrono porque parece que mi cabeza no
quiere admitir que ya nunca va a volver a ser posible mail alguno, con canción
alguna. E igualmente los fines de semana en cuanto a las copas juntos.
Bueno,
aquel conductor se dio cuenta y antes de llegar al puente saco el camión fuera
de la carretera y yo milagrosamente pase como una flecha, entre este y el coche
que venía por el carril contrario cruzando el puente y parándome justo en el
lugar donde este amigo mío y su hija tuvieron el accidente.
Y
lo extraño a que me refería al principio en cuanto a lo de olvidar con el paso
del tiempo, es que a pesar de pasar miles de veces desde entonces por ese lugar
yo nunca había vuelto a pensar en que ahí pude diñarla un día.
Y
sin embargo ahora cada vez que paso no puedo dejar de mirar el lugar por unos
segundos y pensar que esta vez va a pasar mucho tiempo si es que lo
olvido.

La muerte no siempre se lleva a las personas; a veces solo cambia la forma en que seguimos encontrándola...Quizá el tiempo no borra aquello que verdaderamente nos marcó; simplemente nos enseña a vivir sin esperar que vuelva a ocurrir...no podemos hacer nada para evitar la muerte, pero si tenemos suerte, el universo sera amable con nosotros y aún en la oscuridad nos sorprenderá con una luz..un destello apenas que nos trae recuerdos...bssss
ResponderEliminarDesde luego, hay pocas cosas tan seguras.
EliminarSalud.
Ese día no era tu hora, pero estoy segura que ese momento de pánico no se te olvidará nunca.
ResponderEliminarBesos
Pánico y luego tranquilidad pasmos
EliminarBesos
La vida baixa costa avall.
ResponderEliminarEl joc de l’instant
vola més que el pensament.
La mirada es fixa en un punt.
Retirà del cap qüestions inapropiades.
Ni esperar el darrer moment queda.
Un cop de volant canvia, el gir,
la vida encara no escrita.
Lo que tenga que ser...
EliminarPersonalmente, el tiempo ni me difumina los recuerdos... Buena música, sí señor.
ResponderEliminarCon la música los recuerdos nunca se perderán.
EliminarSalud
El temps passa i els records queden. Salutacions des de la meva bonica Ljubljana-Esòvenia, una abraçada d'Andrej!
ResponderEliminarPero sobre todo, los buenos.
EliminarSalud
Estoy pensando que mucho camino va del Ford Modelo T, al Ford Fiesta..... ya no se ven mucho, de hecho creo hay mas modelos T por alli en museos y colecciones privados, que los fiesta que estan como extintos o en vias de extincion.
ResponderEliminarPero en fin hay que ser muy valiente para meterse dentro de uno de esos horrores ....
Ya se ven pocos.
ResponderEliminarEsos fueron los primeros.
Qué horror... yo no tuve la misma suerte, simplemente vi las luces del otro que se encontraron con mis ojos... creí que había muerto... sin embargo, parece que me quedaba un tiempo por vivir. Cada vez que paso por ese cruce, el terror se apodera de mi, mi cuerpo tiembla a pensar en esas luces, que ese día, no alcanzaron a matarme... y siento el ruido de latas que se activa en mi memoria...
ResponderEliminarLa verdad es que en ese lugar ya han habido mas accidentes y no lo entiendo bien porque no es un lugar con mala visualidad. Mi amigo y su hija cayeron ahí y otra señora que pasaba mucho por ese lugar, yo tuve suerte ese día.
EliminarEn fin aquí seguimos.
Creo que el tiempo va borrando personas, conforme vayan muriendo todas las personas que se acordaban de uno, pues en esa medida vamos siendo borrados, quizas 100 años despues de que hayamos muerto ya nadie nos recuerde
ResponderEliminarIncluso alguna muy importante viva con el paso de ese tiempo igualmente lo hace.
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